viernes, enero 27, 2017

Lo que puede decir una ilustración - Sobre la tapa del libro "La diversión en la crueldad. Psicoanálisis de una pasión argentina", de L. Ferrari



Lo que puede decir una ilustración
A raíz de la publicación de mi libro La diversión en la crueldad. Psicoanálisis de una pasión argentina, varias personas me preguntaron sobre la ilustración de la tapa.

En una investigación que realizaba en la Biblioteca de Francia en París, me encontré con el libro “Tangoville” del autor SEM. Para más precisión lo fui a buscar. Se trata de un libro de grandes proporciones en cuyas páginas sólo se presentan  ilustraciones del famoso Georges Goursat (SEM), ilustrador de varias revistas importantes de Francia y el mundo de las primeras décadas del siglo XX. Cada ilustración muestra a personajes importantes de la época que, en clave satírica, bailan el tango. El libro es la encarnación de eso que ocurría en el año en que fue publicado: 1913, año de la tangomanía en París y en el mundo. ¿Quiénes son los protagonistas de esas divertidas y a veces mordaces ilustraciones? Lo más granado de la aristocracia y burguesía que asistía a esos bailes donde el protagonista era el tango, y que fue uno  de los empujones más fuertes para el éxito internacional del tango. SEM agrega los nombres de los personajes encumbrados que satiriza y coloca en poses extrañas en este exótico compendio que es Tangoville (ciudad del tango). Allí se encuentran con Coco Chanel, el Barón M. de Rotschild, Jean Cocteau, DAnnunzio, el Prince Orloff, Agha-Khan, muchos otros y algunos personajes históricos.
Entre tantos apellidos de la realeza y de la nobleza internacional hay una ilustración, la elegida para el libro, donde hay dos personajes centrales, dos hombres. Estos dos personajes son  Beni de Castellane y Anchorena (detrás más difusa una silueta femenina mencionada como Mme. Legrand). SEM titula la  ilustración: “Le retour a Buenos Aires” y un texto en castellano debajo dice: “Mi querido, me vas a enseñar el famoso tango parisién”. El más famoso dandi de esa época: Beni de Castellane, le dice eso a un Anchorena argentino.  No sabemos de cuál Anchorena se trata. Quizá fuera Aaron Anchorena, famoso dandi argentino. Los Anchorena, como tantos apellidos ilustres de la oligarquía porteña, formaban parte de este mundillo parisién en el que resplandecía el tango. Un tango que se aristocratizó y que, se dice, volvió aprobado después de su triunfo en París para ser aceptado en su lugar de origen. Una mitología que ya ha encontrado quienes la desmienten, pero que, como toda mitología, le da un sentido a lo que no se conoce y hace enigma.
Entre condes, marqueses, oligarcas y burgueses de alto rango aparecen en las revistas de la época, en las primeras décadas del siglo XX las Madame y los Monsieur Anchorena. Sabemos que una sobrina de Aaron Anchorena se casó con un hijo de este dandi del ambiente mundano internacional. Beni de Castellane, aristócrata de sangre noble, tuvo la ocasión de reunir la nobleza de su sangre con la fortuna gracias al matrimonio con una heredera de un multimillonario estadounidense. Una unión por demás frecuente que compensa de lo que se carece: el aristócrata al que le hace falta el dinero, y la millonaria a la que le falta el nombre. No había llegado el momento en que la realeza se uniera con plebeyos y encima pobres.
¿Por qué  usamos esta ilustración para la tapa de un libro que no se ocupa del tango? El auge de las bromas pesadas del ‘900 coincide con un cultivo de la diversión en las clases burguesas y altas de la época. Los argentinos tenían con París un comercio frecuente y constante. De allí, como se verá en el libro, provienen muchas de las formas de la diversión, si bien aggiornadas al suelo argentino. Los “fumistas” (bromistas pesados) como  José Ingenieros o Gregorio de Laferrere tendrán sus modelos en los parisinos. En la ilustración de SEM se unen la aristocracia argentina y la francesa, el vértice de un mundo en el cual circula una particular forma de diversión.
ilustración completa Tangoville, de SEM
otra ilustración de Tangoville  de SEM - Comte Halley-Claparede. "Le seul moyen de tanguer á l'aise"
 
otra ilustración de Tangoville, de SEM























Anécdota de una ilustración
http://www.acciontv.com.ar/soca/nobles/boni/bioboni.htm

Le retour a Buenos Aires
Boni de Castellane le dice a Anchorena “Querido me vas a enseñar a bailar el famoso tango parisien”. Nótese que Sem le hace decir estas palabras en castellano a Boni de Castellane. En el fondo casi desdibujada y descolorida hay la imagen de una mujer: Mme. Legrand.
El hijo de Boni de Castellane se casó con una Anchorena.
http://bonidecastellane.canalblog.com/archives/2005/06/01/539637.html condesa nuera de Boni de Castellane era Florinda Fernandez y Anchorena
Florinda que se casó con un hijo de Boni de Castellane http://geneall.net/es/name/480610/florinda-fernandez-y-anchorena/



http://articulo.mercadolibre.com.ar/MLA-614171527-cinco-dandys-portenos-de-lusarreta-continente-_JM

Buscar libros sobre los Anchorena de Sebreli
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A raíz de la publicación de mi libro “La diversión en la crueldad. Psicoanálisis de una pasión argentina”, varias personas me preguntan la ilustración de la tapa. Ha sido un error no citar la fuente en el libro. Veremos las razones de haber elegido esa ilustración para este libro, y de lo que esa ilustración nos puede contar.
En una investigación que realizaba en la Biblioteque de France en París, me encontré con el libro de SEM “Tangoville”. Para más precisión un libro que fui a buscar. Se trata de un libro de grandes proporciones en cuyas páginas sólo se presentan  ilustraciones del famoso Georges Goursat (SEM), ilustrador de varias revistas importantes de Francia y el mundo de las primeras décadas del siglo XX. Cada ilustración muestra a personajes importantes de la época que, en clave satírica, bailan el tango. El libro es la encarnación de eso que ocurría en el año en que fue publicado, 1913, año de la tangomanía en París y en el mundo. ¿Quiénes son los protagonistas de esas divertidas y hasta crueles ilustraciones? Lo más granado de la aristocracia y burguesía que asistía a esos bailes donde el protagonista era el tango, y que fue uno  de los empujones más fuertes para el éxito internacional del tango. SEM agrega los nombres de los personas encumbrados que satiriza y coloca en poses extrañas en este exótico compendio que es Tango Ville (ciudad del tango).
Lo que me impresionó entre tantos apellidos de la realeza y de la nobleza internacional fue esta ilustración de la cual, en la tapa del libro,  se omitieron las palabras. En la ilustración hay dos personajes centrales, dos hombres, y detrás de ellos la silueta de una mujer. Estos dos personajes son  Beni de Castellane y Anchorena. SEM titula la  ilustración es su título: “Le retour a Buenos aires” y un texto en castellano debajo dice: “Mi querido, me vas a enseñar el famoso tango parisién”. El más famoso dandy de esa época, Beni de Castellane, le dice eso a nada menos que a un Anchorena argentino.  No sabemos de cuál Anchorena se trata. Quizá fuera Aaron Anchorena, el dandy argentino por excelencia de esa época. Los Anchorena, como tantos apellidos ilustres de la oligarquía porteña, formaban parte de este mundillo parisién en el que resplandecía el tango. Un tango que se aristocratizó y que, se dice, volvió aprobado después de su triunfo en París para ser aceptado aquí. Una mitología que ya ha encontrado quienes la desmienten, pero que, como toda mitología le da un sentido a lo que no se conoce y hace enigma.
En las revistas de moda de la época aparecen nombradas y con fotos las damas más relevantes del Tout Paris, entre ellas las señoras Anchorena . Entre condes, marqueses, oligarcas y burgueses de alto rango aparecen siempre, en las primeras décadas del siglo XX las Madame y los Monsieur Anchorena. Sabemos que una sobrina de Aaron Anchorena se casó con un hijo de este dandi del ambiente mundano internacional. Beni de Castellane, aristócrata de sangre noble, tuvo la ocasión de reunir la nobleza de sangre con la fortuna gracias al matrimonio con una heredera de un multimillonario estadounidense. Una unión por demás frecuente que satisface ambas falencias: el aristócrata al que le hace falta el dinero, y la millonaria a la que le falta el nombre. No había llegado el momento en que la realeza se uniera con plebeyos y encima pobres.
¿Porqué  usamos esta ilustración para la tapa de un libro que no se ocupa del tango? El auge de las bromas pesadas del ‘900 coincide con un cultivo de la diversión en la crueldad en las clases burguesas y altas de la época. Ellas tenían con París un comercio frecuente y constante. De allí, como se verá en el libro, provienen muchas de las formas de la diversión, si bien aggiornadas al suelo argentino. Los “fumistas” (bromistas pesados) como  José Ingenieros o Gregorio de Laferrere tendrán sus modelos en los parisinos. En la ilustración se unen la aristocracias argentina y francesa, el vértice de un mundo en el cual circula una particular forma de diversión.


Esta ilustración muestra varias cosas. Es cierto que las ilustraciones no nos dicen nada sino poseemos un bagaje de preguntas, sostenidas en ciertos conocimientos y en ciertas inerrogaciones. En ese sentido,
Sobre BOni de castellane
un libro sobre Aaron Anchorena

para ideología…
Vivir la vida de los demás, mirarla desde un lugar distante utilizando ese recurso psíquico del ensueño, que nos permite vivir esa vida sin ningún tropiezo, esos que la realidad impone. No se puesto suficiente atención al factor vital que tienen los ensueños en la vida cotidiana de las personas. Esos ensueños que Freud llamaba sueños diurnos, y que nos permiten en el momento más desventurado soñar con la ausencia de problemas, vivir una vida de “sueños”. Quizá habría que recuperar el “La vida es seuño”… Se hace necesario pensar el valor “vital” que tiene esa vida de ensueño para pensar la política, allí donde la ideología tiene mucho para hacer. Vamos a trabajar, a partir del sueño diurno y otras operaciones psíquicas, la noción de fantasma. A partir de allí nos introduciremos en lo que de fantasmático tiene la ideología. Nociones: fantasma e ideología que insisten en separar esos dos campos que no podemos terminar de considerar como un mismo dispositivo: el individuo y la sociedad. A partir de Lacan, pero no sólo con él, a partir de las filosofías del lenguaje que ponen en primer lugar la centralidad de la operación del lenguaje en la vida psíquica, a partir de Lacan no es posible pensar en el sujeto independiente del Otro. Sujeto-Otro forman una unidad que no los anula pero que impide que podamos pensar un fantasma singular sin conexión con el Otro, llamémoslo Otro del lenguje, del universo simbólico, o como podría pensarse el Otro como uno de los nombres de lo social, de la colectividad, de aquello que insistimos en ver colectivo abstraído de lo que consideramos singular. En la inmixión de otredad que Lacan no ceja de mostrarnos desde los primeros momentos de su enseñanza, está esta inmixión entre el sujeto y el otro, que no es más que intentar transmitir que no hay allí separación tajante. Que lo singular adviene en un campo de fuerzas que lo contiene. ¿??NO